Del Tacuarembó Chico, al gran Tacuarembó

Breve entrevista con el historiador tacuaremboense Luis María Castro, miembro de la Comisión de Patrimonio Histórico de Tacuarembó y autor de varios libros referidos a la historia de su departamento.

¿Cómo fue el proceso fundacional de la actual ciudad de Tacuarembó?

La zona norte, -hoy cubierta por los departamentos de Tacuarembó y Rivera- una extensión territorial muy importante, fue una de las estancias que pertenecía a la compañía de Jesús. En tiempos de la conquista fue habitada por los indios, quienes levantaban sus tolderías sobre las orillas de ríos o arroyos. La caza, la pesca, frutos del monte y la miel… elementos, estos dos últimos, que le permitían elaborar la chicha, una bebida fermentada que preparaban y conservaban en recipientes que ellos mismos hacían en barro, eran su principal alimento. Ya se conocía la zona, por el nombre de Tacuarembó, dado por los cartógrafos de los tiempos de la dominación española.

Tacuarembó, nombre del río que lo cruza de norte a sur, es una voz guaraní, que da idea de una caña maciza, delgada, uniforme, recia y muy flexible, la cual abundaba en las orillas de los ríos.

Ya en los años 1817, la zona pertenecía a la jurisdicción de la parroquia Nuestra Señora de los Reyes de Yapeyú. El padre Jaime Ros, en sus escritos decía: “al final del año 1818 el General Fructuoso Rivera establecía su cuartel general en la zona denominada Capón de la Yerba, cerca de la sierra de Tres Cruces”. La gente que lo seguía se establece en la costa del Tacuarembó Chico, formando de esta manera, un poblado o rancherío de terrón y techo de totora. Esa gente luego se iría a integrar la Villa San Fructuoso. Después de aprobarse la primera carta constitucional, se encuentra pertinente crear un puesto de avanzada que facilitara la vigilancia de esta importante zona, como forma de prevenir los continuos robos de ganados que se estaban realizando.

Es así que en el año 1831, siendo presidente de la República, Fructuoso Rivera decreta la fundación de un poblado o villa en la zona de Tacuarembó. Su sobrino, el coronel Bernabé Rivera, es quien da cumplimiento a la orden al frente de un escuadrón de línea y un importante grupo de familias con la intención de fundar un pueblo o villa. Al llegar al lugar indicado, sobre el margen del Tacuarembó Chico, el 21 de enero del año 1831, considera este lugar apropiado, y así lo comunica al presidente Rivera. El 27 de enero del mismo año inicia el reparto de solares, correspondiendo al coronel don Ramón de Cáceres la primera parcela de terreno, siendo a su vez, quien construye la primera casa, de terrón y paja, donde hoy se ubica la Catedral de San Fructuoso, frente a la Plaza 19 de abril. Es bueno destacar que hay distintas versiones sobre la fecha de fundación. Nosotros hemos tomado esta, por la documentación aportada, por el profesor Ernesto Michoelsson.

A la villa se la denominó San Fructuoso, por un lado, por el nombre del presidente de la República en ese momento; por otro, porque fue el día que se eligió el lugar, 21 de enero, día del santo San Fructuoso según el calendario cristiano. En 1837, pasa a denominarse ciudad de Tacuarembó.

¿Qué estaba ocurriendo en ese lugar hacia 1811, al inicio del proceso de emancipación oriental?

Como decíamos anteriormente, la Villa San Fructuoso se funda un 27 de enero de 1832. En la zona se estaban realizando asentamientos de hacendados, los cuales estaban viviendo sus primeros problemas con los indígenas y delincuentes de la época, en cuanto al robo de ganado.

Antes de la fundación de la villa, los hacendados habían solicitado del gobierno nacional la toma de medidas por los continuos robos y saqueos. Es así, que en 1797, poco tiempo después de haber ingresado José G. Artigas al cuerpo de Blandengues, es designado para mantener el orden en la zona. Un 25 de setiembre de este año, firma su primer parte fechado en la zona, donde actuaba como jefe de Blandengues en la represión del contrabando. En 1804 y 1805 integra una partida que comandó el coronel Viana y que acampó en el Tacuarembó Chico, cuyo propósito fue dispersar los malones indios. Entre los años 1807 y 1809 Artigas firmó partidas de bautismos y títulos de tierras distribuidas en la zona. Desde la Casa de Piedra del Tacuarembó Chico va a efectuar la primera colonización oficial del territorio tacuaremboense con numerosos repartos de suertes de estancia.

Durante la Revolución Artiguista (1811-1820) algunos hitos importantes de nuestra historia marcan también la presencia de Artigas en territorio tacuaremboense: el regreso del Éxodo del Pueblo Oriental con campamento en Paso de los Toros (1812), la retirada del segundo sitio de Montevideo con su presencia en Batoví (1814), el establecimiento del campamento artiguista de Blas Basualdo en el Tacuarembó Chico (1813-1814), el fallido intento de Artigas de fundar un pueblo en el Tacuarembó Chico (1815) y la Batalla de Tacuarembó (1820), último esfuerzo de defensa del territorio ante el invasor portugués, librada en el Tacuarembó Grande y arroyos Aurora y Valiente.

En 1818, el capitán artiguista Fructuoso Rivera, establece su cuartel general en el paraje Capón de la Yerba, en cuchilla de Tres Cruces.

¿Cuál es la historia de la Plaza 19 de Abril, dónde el próximo 22 de octubre tendrá lugar “la vigilia” de esa ciudad?

El punto de referencia en el reparto de tierras o solares en la incipiente Villa de San Fructuoso en el año 1832 fue la denominada, en principio, Plaza Mayor. Este fue un lugar de referencia en la antigua villa para la gente de color. Allí iniciaban sus bailes, en las fiestas de San Baltasar y San Benito. Salían de la zona del Parque Rodó, por calle San Benito -hoy calle Treinta y Tres orientales-, lugar donde residían, hasta la Plaza 19 de abril, luego se trasladaban hasta la Plaza Colón, donde finalizaban sus bailes.

En 1962, se erige una estatua al Prócer Gral. José Gervasio Artigas, obra del escultor José Zorrilla de San Martín.

Actualmente es el punto central donde tienen lugar los festejos patrios.

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