El Diario de “Las Vigilias” / Salto

A modo de adelanto de lo que serán “Las Vigilias del Bicentenario”, a realizarse el próximo 22 de octubre en todas las capitales departamentales del país, les proponemos trazar un recorrido histórico por las plazas y parques donde tendrán lugar estas fiestas. Buen viaje.

Salto/Plaza Artigas
Un “cabildo abierto” de estos días


Como bien señala la historiadora salteña Ofelia Piegas, “toda ciudad, por pequeña que sea, tiene sus lugares emblemáticos”. En los inicios de Salto, ese lugar fue la Plaza Treinta y Tres, alrededor de la cual se erigieron los edificios más importantes de la vida social, política y cultural de la localidad como la primera iglesia, el primer teatro y el primer Consejo Administrativo. Sin embargo, a comienzos del siglo pasado, el centro de la ciudad se desplazaría paulatinamente hacia el este, donde fue situada la Plaza Artigas, entre las calles Uruguay, Artigas, 25 de agosto y 18 de Julio. Allí también encontramos edificios importantes como la Catedral San Juan Bautista y el Palacio Episcopal.

En sus orígenes la plaza llevaba el nombre de Plaza 18 de julio aunque era conocida popularmente como “plaza nueva”. Al cumplirse el centenario de la Jura de la Constitución se decidió colocar un monumento al general José Artigas. Este fue encargado al escultor Edmundo Prati e inaugurado el 29 de setiembre de 1940, año en que la plaza cambia su nombre definitivamente. El conjunto escultórico está compuesto, además de la figura en bronce del Prócer, por dos personajes que participaron activamente del proceso de emancipación: el ciudadano y el gaucho. A su vez, detrás de éstas figuras, una serie palmeras simbolizan “al pueblo errante de La Redota, marchando hacia el norte, detrás de Artigas”.

La historia de este monumento no ha estado exenta de cuotas de polémica y misterio. Según puede recogerse de crónicas locales, la concepción arquitectónica original de Prati estaba cargada “de un fuerte contenido y simbología masónica, logia a la que pertenecía el escultor del proyecto” (Ver Diario El Pueblo, Salto 11.04.2010). Sin embargo, la disposición fue modificada por el intendente de Salto de la época, el arquitecto Armando Barbieri, quien, a diferencia de varios de sus correligionarios del Partido Colorado no era masón. De todos modos, aún persiste la interrogante de si los planes de Barbieri fueron explícitamente atenuar el contenido masónico del proyecto de Prati. De hecho, buena parte de los edificios más emblemáticos de la ciudad poseen una fuerte influencia de esa logia como el Teatro Larrañaga, el Palacio de Oficinas Públicas y el Ateneo Municipal. Misterios al margen, la plaza es el eje de un enriquecedor paseo cultural que también incluye a la Basílica San Juan Bautista, el Museo de Artes Plásticas y Bellas Artes María Irene Olarreaga Gallino y el edificio del antiguo Mercado 18 de julio.

Actualmente, todas las actividades patrióticas que se realizan en la ciudad se festejan en este espacio que, al decir de Piegas, “reasume el significado del antiguo Cabildo Abierto, donde el pueblo reunido es la expresión de nuestra soberanía”.

Leer breve entrevista a la profesora salteña Ofelia Piegas, ex docente de Historia Universal, hoy dedicada a la investigación histórica de la región.