El río y la chimenea

Breve entrevista con el profesor de Historia fraybentino Jorge Picart Prantl.

¿Cómo fue el proceso fundacional de la actual ciudad de Fray Bentos?

Si ser crítico, es decir la verdad, yo soy crítico. Porque la historia inicial de Fray Bentos es una historia contradictoria y llena de errores. Entonces qué difícil es para mi, profesor de Historia, decir una cosa. Porque la Historia, no es un cuento. Es una ciencia a la cual nos tenemos que ajustar, y es nuestra obligación como profesor de Historia, tratar de hacer el revisionismo necesario, para que los fraybentinos conozcamos la verdad.

Este lugar, empieza a surgir cuando la guerra la plantea Urquiza a Buenos Aires, lo que hace que se rompan las relaciones. Y hace que el Río Uruguay se flexibilice y aquí adquieran importancia Concepción del Uruguay, Salto, Paysandú y lógicamente lo que va a ser Fray Bentos, que es un lugar de paso, que se ve promovido porque éste era un puerto natural. Un lugar carbonero, porque aquí no había nada más. Aquí en 1846 pasa por este lugar Giuseppe Garibaldi. En abril de 1846, el mismo Garibaldi habla de Fray Bentos, pero no de la ciudad, sino de las barrancas de Fray Bentos. Y aquí cuando hablamos de las barrancas de Fray Bentos tenemos que remontarnos al primer plano que se conoce como “Barrancas de Fray Bentos en 1692”. Después va a aparecer en otros documentos; es la primera vez que aparece el nombre. Y después, por supuesto, 1845, 1857, 1858, hasta que se crea la ciudad de Fray Bentos.

Dije Fray Bentos, debería haber dicho Villa Independencia que fue el nombre con el que se funda este poblado: recién en 1900 va a adquirir el nombre de Fray Bentos. Este lugar, es de los caprichos naturales más variados. La naturaleza aquí fue pródiga y muy abundante y va a dar sustento a una población lugareña humilde y fuerte. Esta ciudad que nació y creció por el esfuerzo de sus hombres y del capital privado que va a apostar a esta zona. Este proyecto de pueblo que surge bajo la delineación recta a medios vientos con manzanas de 100 varas de frente, por calles de 25 y 16 varas. Con una plaza mayor del área de 22.500 varas cuadradas. Se observa que todas las casas seguían la línea del río. Que el barro y el adobe eran los elementos casi únicos de la construcción. Con la fábrica Liebig que surge en 1865, se habría de generalizar el uso del ladrillo. En esa incipiente villa, así formada y construida vivió y se desarrolló una comunidad chica pero muy cosmopolita. La vida de los primeros pobladores, debió reconcentrarse en su pueblo. Su pueblo era su patria. De un lado, el río, apenas surcado por algún navío que remontaba el Río Uruguay. Del otro, la inmensidad del campo agreste y virgen. Un largo e intenso silencio debería reinar en las horas del día en la villa. Sólo interrumpido de vez en cuando por el paso de un carro. Es la comisión auxiliar que a partir de 1865 se encarga de las obras públicas, el ornamento y el aseo de la villa. Pero va a ser la Iglesia, la que interviene en los sucesos diarios. Se va al templo en demanda de salud, bienes, o de venturas. Porque las campanas van a ser las que regulan la vida entera de la villa Independencia. Ellas repican para una nueva, son las que suenan para anunciar el peligro, son las que llaman a la oración.

Y fueron así apareciendo en la ciudad, dada una nueva disposición del poder ejecutivo del 16 de abril 1859 con el nombre de Villa Independencia, donde surgen en 1861, los primeros ensayos de extracto de carne por Georg Giebert. En 1865 se instala el primer gobierno, la primera comisión auxiliar de la villa. En 1869 aparece el Liceo Americano, el primer centro de estudios de la villa. En 1881 se crea el departamento de Río Negro. En el 83 se realiza en Liebig el primer ensayo de luz eléctrica del Uruguay. En 1900 se cambia el nombre de Villa Independencia por el de Fray Bentos. En 1901 comienza a funcionar el reloj de la iglesia. En 1902, el 18 de julio, es inaugurado el kiosco de la plaza Constitución. En 1905 se inaugura el agua corriente en la ciudad. Yo les decía que las campanas regulaban la vida de la ciudad. Pero a partir de 1906 la chimenea del Anglo, que fue testimonio fabril, no solamente de la ciudad de Fray Bentos, sino del Uruguay. Porque este ícono que va a ser un símbolo de trabajo, fue y será para siempre, un testimonio mudo de una historia escrita por hombres y mujeres que con su esfuerzo van a forjar el progreso de la ya centenaria ciudad de Fray Bentos.

¿Qué estaba ocurriendo en ese lugar hacia 1811, al inicio del proceso de emancipación oriental?

Como nuestro, hay un testimonio de un estanciero de la costa del Río Negro, que era Don Manuel Martínez de Hadeo; es decir, hijo de Francisco Javier Martínez de Haedo que fue el propietario que denunció estas tierras ante la corona española. Y el dice textual “muy en breve vi realizados mis temores y desconfianzas con varios hechos que me han puesto en la necesidad de salir de aquellos destinos en precipitada fuga y a costa de muchos peligros para salvar mi vida, dejando todo abandonado a la discreción de aquellos que solo aspiran a saquearnos y enriquecerse con los despojos de nuestros bienes”. Posteriormente, en el censo, en las 4034 personas que van en el éxodo, figuran, según el testimonio de este hacendado de Río Negro, acompañado de su familia y esclavos y los carruajes correspondientes.

Pero quiero detenerme también en otra cosa que creo importante que quede sentado. En el cuartel general de Río Negro, el recorrido del éxodo en tierras de Río Negro se realizó el 11, el 12 y el 13 de noviembre de 1811. Y en el cuartel general de Río Negro, José Artigas, le dice al gobierno de Buenos Aires la situación en que se haya resuelto a obedecer las disposiciones del gobierno y a las 700 familias que reclaman su posesión, las que le han hecho entender que abandonar esta banda envuelve algo más que sus lamentables desgracias. Es importante señalar esto aquí porque, dos cosas, para mí es Éxodo y no “Redota”, porque Artigas en ningún momento, él, no se siente derrotado. No nos olvidemos que él había ido a ofrecer sus servicios a la Junta de Mayo. Él es parte de ese movimiento. Él resuelve obedecer las disposiciones del gobierno. Lo otro importante en esa carta es que el dice que va acompañado de más de 700 familias que reclaman su protección. La otra nota, que se firma en el cuartel general, en noviembre 13 de 1811 es una nota que manda José Artigas al gobierno de las Provincias Unidas en el río de la plata, donde comenta la situación crítica de la plaza de Montevideo. Agrega comunicaciones originales de Elío y hace saber que continúa la marcha de los orientales con su familia.

Dice que su ejército cuenta con 4000 hombres y espera reforzarlos aún cuando se necesitan armas y otros recursos y que se dirigen al punto acordado con el coronel José Rondeau. Es decir, se dirigen a Yapeyú a donde Artigas había sido designado. Es decir que aquí en Río Negro, Artigas da a conocer no solamente el número de gente que lo acompaña, sino también el número de soldados que integran el ejército oriental. Y después hay otra nota que está firmada en el cuartel general en el Arroyo Negro. Artigas cruza hasta el departamento de Paysandú por el paso de las Cadenas en Arroyo Negro. Ahí se detiene y hace campamento; y está fechada como del 14 de noviembre de 1811. En donde se dirige en una nota a Don Benito Chain, para combinar los movimientos de retirada de las tropas orientales. Esas son las tres cartas que Artigas realiza en su trayecto por el departamento de Río Negro y que creo que es conveniente conocer.

¿Cuál es la historia de la plaza Constitución?

Con la donación y posteriormente la escrituración por parte de la sociedad compradora se establecen las condiciones que van a tener las calles, que la ciudad tendrá un plaza mayor y cuando se hace el delineado del lugar se establece esa plaza que va a ser denominada en 1875 como plaza Constitución y que sin lugar a dudas es la plaza más importante que tiene la villa primero y después la ciudad. Porque allí el centro de la misma, está el kiosco, que es una réplica del que estuvo formando parte del Palacio de Cristal de Inglaterra. Este kiosco fue creado en 1851 y fue destruido por un incendio el 30 de noviembre de 1936, lo que hace que sea un verdadero testigo del crecimiento de la ciudad. Es decir, porque allí, qué actividad que haya generado alegría a la población, no tuvo en el kiosco ámbito de manifestarse. Deporte… política… gremial… reclamos populares, adhesiones y aspiraciones comunitarias… carnaval, retretas musicales, huelgas de hambre y hasta la muerte, han tenido lugar en este kiosco que los fray bentinos reverenciamos como un testimonio. Momentos de alegría, pero también de los otros; esperanzas, sin sabores; instancias de gran valor para la comunidad…

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