Conferencia sobre el diseño de las ciudades

Los montevideanos tienen que animarse a “imaginar” la ciudad que quieren para el futuro. Recién después se debe determinar cómo concretar esa aspiración, tanto a nivel de procedimientos como de financiamiento. Éstos fueron algunos de los conceptos que manejó Toni Puig, un catalán con vasta experiencia en llevar adelante planes diseñados para renovar el carácter de las ciudades.

“Primero se debe decidir cómo queremos convivir. Luego viene la gestión y la economía”, afirmó Puig durante la conferencia titulada “Uruguay hacia el futuro: el Bicentenario y el desafío de las ciudades”, que brindó recientemente en el Paraninfo de la Universidad de la República.

Asimismo, el experto destacó el papel que cumplen en el proceso de transformación de las ciudades los equipos de trabajo, “que tienen que tener un poco de locura”, y el rol de liderazgo de los jefes comunales.

Puig, quien participó activamente durante más de 30 años en las tareas de rediseño de Barcelona, presentó durante su exposición diferentes ejemplo exitosos de reconfiguración de ciudades, como ha sido el caso de la propia capital catalana, de Medellín, Burgos y Berlín.

Precisamente, refiriéndose a la capital alemana, el especialista sostuvo que podría ser un buen modelo a seguir por parte de Montevideo, que podría aspirar a convertirse en la capital cultural de Sudamérica.

Además, presentó algunos lineamientos indispensables para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades. En este sentido, afirmó que es necesario que los centros urbanos cuenten con un excelente sistema de transporte público, y que se desarrollen varios “epicentros”, de forma tal que “a no más de 10 ó 15 minutos” de cada hogar se ubiquen un centro de salud, una biblioteca, un parque y un centro cívico. “Es preciso que se aseguren servicios muy buenos para todos y en todos los barrios”, agregó.

Puig, que visitó Uruguay en el marco de la celebración del Bicentenario, es autor del programa de cultura del actual gobierno español y también de libros como “Se acabó la diversión” y “La comunicación municipal cómplice con lo ciudadanos”, en los que analiza la gestión cultural a nivel de las ciudades. En sus obras plantea la necesidad de que las urbes busquen singularizarse, y que exploren y trabajen el concepto de “marca ciudad” a través de la cultura.

Por otra parte, en el curriculum de Puig se destaca su participación en la revista Ajoblanco, una publicación que logró posicionarse como un referente en temas culturales en la España de fines de los años ’70.

Fuente: Neturuguay.com